Vida útil de los platos refrigerados

Tal y como se estipula en el Reglamento 2073/2005, de 15 de noviembre, relativo a los criterios microbiológicos aplicables a los productos alimenticios, el fabricante es el responsable de establecer la vida útil del producto alimenticio en las condiciones de conservación por él marcadas y, para ello, debe tener en cuenta la seguridad y la estabilidad microbiológica, las características fisicoquímicas y la calidad sensorial del producto.

Por norma general, los platos preparados refrigerados son productos microbiológicamente perecederos y, en consecuencia, tienen una vida útil muy limitada, pudiendo oscilar entre unos días y unas pocas semanas (en su mayoría, un plazo inferior a las dos semanas).

No obstante, habitualmente la determinación de la vida útil de un plato preparado refrigerado viene marcada por la calidad sensorial del producto más que por sus características microbiológicas; es decir, muchas veces la seguridad y estabilidad microbiológica del producto al término de su vida útil sigue siendo aceptable, mientras que no lo son sus características organolépticas. En cualquier caso, la seguridad y estabilidad microbiológica del plato preparado refrigerado siempre será el factor determinante en el establecimiento de su vida útil.

Para calcular la fecha de duración mínima o fecha de caducidad de un plato preparado refrigerado, el fabricante o distribuidor responsable del producto sumará a la fecha de elaboración un periodo de tiempo que dependerá de diversos factores: las características de los ingredientes y la formulación de la receta, las características del proceso productivo, las características del envase y del sistema de envasado, los factores intrínsecos del producto final (actividad de agua, pH, contenido de sal, concentración de aditivos conservadores, etc.) y las condiciones de almacenamiento. Para su establecimiento, los elaboradores de platos refrigerados se basarán en evidencias científicas y técnicas, modelos matemáticos predictivos o en la realización estudios de vida útil.

Según establece el Real Decreto 1334/1999, de 31 de julio, por el que se aprueba la norma general de etiquetado, presentación y publicidad de los productos alimenticios (y modificaciones posteriores) todos los platos preparados refrigerados deben indicar la Fecha de duración mínima o Fecha de caducidad en la etiqueta, o bien, señalar una referencia al lugar donde ésta se indica (ver El etiquetado de los platos refrigerados).

En el caso de que la leyenda indicada en la etiqueta del plato preparado refrigerado sea Fecha de caducidad, es muy importante abstenerse de consumir el alimento una vez superada la fecha marcada.

Dicha información se complementa con una descripción de las condiciones especiales de conservación y utilización que deberán respetarse a lo largo de toda la vida útil del plato preparado refrigerado (ver Conservación de los platos refrigerados).

Como norma general, una vez abierto el envase se aconseja su consumo en el plazo máximo de 48 horas, siempre que se haya manipulado higiénicamente, no se haya calentado y se guarde inmediatamente en la nevera, debidamente protegido (ver Conservación de los platos refrigerados). El fabricante o el distribuidor responsable del producto podrá indicar en el etiquetado instrucciones más específicas para evitar usos inseguros.

Cuando así lo mencione el fabricante o distribuidor responsable del plato preparado refrigerado en el etiquetado, se podrá aumentar la vida útil del alimento congelándolo inmediatamente después de su compra. Si fuese necesario, en el etiquetado se indicarían las condiciones en que debería realizarse el proceso de congelación o el periodo de conservación.